La vez que llovieron pajaros en San Pedro Sula

Square
Imagen de Klappe en Pixabay


Todavía estaban recordando los sampedranos aquella invasión de chapulines cuando se les vino encima el vendaval que trajo consigo una gran cantidad de pájaros provenientes del Golfo de México, donde habrían sido atrapados por las corrientes de aire. Una de las versiones es que algún huracán que pasó por las costas de México y Belice los trajo y que, al aminorar la fuerza del viento y topar con las montañas, cayeron en la ciudad.

Al levantarse los vecinos después de aquella tormenta, se encontraron con que los techos de las casas, los solares y las calles estaban cubiertos de cientos de aves de variados colores: rojos, azul turquesa, negros, amarillos, blancos, café y matizados.
Daban la impresión de una alfombra tendida entre los remansos de agua.
La mayor parte de los pájaros estaban muertos, pero había muchos que sólo estaban golpeados o heridos. Algunos fueron a dar a las garras de los gatos y otros eran rescatados por los niños. Los ponían bajo latas que hacían sonar para que las ondas sonoras los revivieran, pero el método no siempre daba resultado.

Por ese tiempo se había instalado el primer restaurante de chinos en la ciudad, ante la mirada desconfiada de los pobladores que no estaban acostumbrados a ver orientales. Sin embargo, los cipotes comenzaron a verlos con más simpatía cuando ofrecieron pagarles seis centavos por cada pájaro que estuviera aún con vida.

Así compraron la mayoría de las aves que sobrevivieron a aquel fenómeno. Don Chalo Luque relató que él enjauló varias de las avecillas para prodigarles cuidados, pero murieron a los pocos días, tal vez porque no se aclimataron. San Pedro Sula era entonces una comunidad de unos cinco mil habitantes.

Fuente: https://www.angelfire.com/ca5/mas/dpmapas/cor/sps/sps.html
Fuente imagen de portada: Imagen de Free-Photos en Pixabay

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *