Los orígenes amerindios de la lengua garífuna

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La lengua garífuna posee características étnico-socia les peculiares, entre ellas el que se haya reconocido como un instrumento de comunicación utilizado por poblaciones indígenas provenientes de pueblos que ancestralmente hablaban lenguas de distintas familias, la caribe y la arahuaca, lo que se refleja también en el uso lingüístico diferenciado: los hombres dominan el vocabulario proveniente de lenguas caribe y las mujeres de la arahuaca. Adicionalmente, los hablantes garífuna se caracterizan por sus fuertes raíces africanas.

Desplazamientos de los garífunas

El garífuna pertenece a la familia lingüística arahuaca, una de las más extensas del continente americano. Esta familia se ext iende por Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Bolivia, Guyana, Guayana Francesa, Surinam, Venezuela, Colombia, Perú y Brasil, y comprende aproximadamente 40 lenguas aun vivas, el garífuna pertenece a la rama caribeña del tronco norte de la familia arahuaca; sus parientes más cercanos son el guajiro (Colombia-Venezuela), el locono o arahuaco (Surinam) y los extintos taino (Antillas) y paraujano (Venezuela).

Cayo Chachahuate, Honduras. Imagen, Wikimedia Commons

Históricamente fueron hablantes de lenguas arahuacas los que poblaron las Antillas (mayores y menores) en tiempos precolombinos. Esos pobladores provenían del norte de Suramérica.

Hoy día los garífunas se refieren a sí mismos como garinagu [ga.’ri.na.go]; en cuanto a la forma singular, garífuna , se cree que proviene de kaliponam [ka.li.’pu.na]. Las formas garinagu y kaliponam provienen del lenguaje masculino caribe y del femenino arahuaco, respectivamente. La lengua garífuna es de origen amerindio con ausencia de elementos africanos, con excepción del vocablo mutu «persona», de origen bantú; como en kikongo mùntu «persona, cabeza»

La Mosquitia, Honduras. Garifuna village; boy in home. Wikimedia Commons

Así pues, es lícito concluir que el garífuna ciertamente ha estado expuesto al contacto con lenguas amerindias e indoeuropeas, así como r ecientemente con criollos de base inglesa; posee un léxico que refl eja ese contacto; exhibe también elementos gramaticales (afijos, posposi ciones) de otras lenguas, pero «metaboliza» los elementos exógenos tanto en lo fonológico como en lo morfológico a la tipología arahuaca.

WIKITONGUES: Pablo speaking Garifuna. YOUTUBE

El garífuna posee 23 fonemas, 6 vocálicos y 15 consonánticos y dos deslizantes. El cuadro 1 muestra las vocales, mientra s que el Cuadro 2 da cuenta de las consonantes.

Los determinantes de cantidad en garífuna se diferencian de los otros en que no distinguen formalmente las categorías de género –excepto los números ordinales– y número; tampoco son sensibles a la animacidad del referente; y además , su orden es prenominal. Los cuantificadores no numerales o indefinidos comprenden a los existenciales fiu , míbeti ‘algunos’ y bianraü ‘unos cuantos’, los universales sun ‘todos’, sagü ‘cada’, el electivo furumieguárügü ‘cualquier’, el negativo ni aban ‘ninguno’ y el alternativo y aumentativo amu ‘otro’. En cuanto a los cuantificadores numerales, es posible identificar 1) numerales propiamente o cardinales, 2) ordinales y 3) partitivos. Los tres primeros números cardinales del garífuna son de origen amerindio; a partir del número cuatro son de origen francés; en (29) aparecen los números del 1 al 10, seguidos de las decenas hasta el 1 00.

¿Sustantivos marcados por el género del hablante?
La clasificación de los sustantivos en garífuna lo representa el género; todo sustantivo pertenece a uno de dos géneros, masculino o femenino, mediante un complejo mecanismo de asignación de género. Esta división de los sustantivos, en términos de género, no se limita a clasificarlos en ma sculinos y femeninos, sino que incluye una distribución de algunos le xemas (sustantivos y pronombres) determinada por el género del hablante; a sí pues, además de la conocida distribución de los pronombres de p rimera y segunda persona singular ( au y amürü vs. nuguya y tuguya , masculino y femenino, respectivamente), para algunos conceptos exis ten lexemas utilizados según el género natural del hablante. Esta distribución, a su vez, tiene su origen en el contacto original caribe-ar ahuaco; en los casos en que se da, la tendencia general es que las palab ras utilizadas por las mujeres son de origen arahuaco y las de los hombres de origen caribe. Este hecho tiende a confirmar dos cosas; primero, que un préstamo se hizo calzar en la existente distribución de léxico por g énero; segundo, que fueron mayoritariamente hombres negros quienes se mezclaron co n mujeres indígenas.

Túragate aban buyei

Nuguya buyei, nuguya uguñe weyu ladüga me buga aban weyu liab in Manueli, le liraü finou Nádidi, ariñaga nun lun lan nid in béyebu agúrabahai ladüga buga lidibala óuchaha. Aban nidin lúma giñe ladaünrun nefu lun béyebu. Daün unsu dimi lun dusu. Lig ía liabin madiginti, tuéidigiñe aban harouru lau ü ê rüwa koncha tanagawagu. Abanti nariengun lun lühalila óuchaha y manügünti ú duraü. Lariengati nun: –“¡Míbela bererun nun; fadánieli fágayu le buagu! Aban barübaun harouru to lun buwime, beiba tabu”. Aban nanügun nun; aban n idin lun munadaun. Dan nachülürun le meme funa busiñei hadina la neigin nun; aban noufudahani nabougunu lun meti buga neiginu. Dan nadaragunu gíbeti tirahüñu, turageirugu, aban neiginu. Lidan sun liluagu neiginu to, ligía nasandirun kama lawéiridun nichügu; aban nagúaraha tun núguchu; mabahüdun tumutina. Dimurei tari ñagun nun luau dunguadinala luma mafia ladüga magambandina. Aban sun lira magidanti; aban nasandirun hayabuin kataña ha adumur eha nun. Mabuseruntina giñe nafiñerun; barü hamutina, saragüda ha mutina lun nidin béyebu anüga sagun lun nanügüni, lun nadügun guli. Busienti me buga binu; uwati; sanudelu uwati; utina aban korasón de Hesusu, aban sandu ñein, lunmeti buga giarala ladünama me lubarüg ü me laranseruniwa. Liluagu nasandirun, ligía hariegun nun busiñei hamani ne geti buga barasegu le lubá lidan sedu hati. –“¿Idalubati wadüga maseinsutiwa? Wadügaliti. Wariha idalubala wadüguni ladüga mígirun hamutina nunguo”.
Ñeinñanu fiu buyei: finou Polo David, finou Ribasi lum a aban le Tino haña lun, likinkin buyei. Ligía hanügubai lun meti bug aha larihinina. Tariengubai núguchu haun lun yebe nege buga hagowagüdünina lun hagidarun nuéi. Lariengati finou Polo s ianla ladüga buiduhama. Nuguya mabuseruntina nuadigimari. Mabuse run numuti yebe buga. Lárigi ligíala láranibai nura, aban náharun; aban wadüguni dügü ê . Lubaragiñe wadügüraha, ligía naranseruniwa; hísie titi nun. Nihán haliti giñe lísiedun nun. Lun hamuga tátigubai numuti, lühadina hamuga buga lidan. Niháti nadüguni we le sunti le hísietiti nun lun gayarabaila nadüguni keioubei harengai, keioubei ha buserai. Mabuseruntina giñeti nadüguni bougudin luéi le; mísienb ai haun. Ligíati le ebubai anahein lubei lidan le lun gayarabaila naséribidun haun habusiñeitiñu haun ha hísieti nahaun lun naséribidu n haun. Ligíati.

La historia de una espiritista por Cándida Natalia Diego

Soy espiritista; hoy día soy espiritista porque un día vino Manuel, hijo del finado Nádidi, 5 a decirme que fuera a la playa a esperarlo porque iba a pescar. Entonces me fui a la playa desde que dieron las nueve. Dieron las once y media y él vino sin nada de pescado, so lamente una jaiba con tres conchas en el caparazón. Entonces le dije que se había tardado pescando y que no había traído nada de pescado. Me di jo: –“No me digás nada porque te puedo pegar con este remo. Así que llévate la jaiba como carne. Andate con ella.” Entonces me la llevé a la casa. Cuando llegué a la casa, del hambre que tenía quería comer; entonces me apuré a cocinarla para comerla. Cuando le quité el caparazón, tenía muchos huevitos, y me los comí. Al rato de haber comido me enfermé; sentí como que la cabeza se me ponía grande; entonces empecé a llamar a gritos a mi mamá. Sin embargo, ella no me hizo caso. Me dijo que me había salido el diablo por no haberle hecho caso. No me curaba; estaba enferma y sentí que me vinieron a hablar los espíritus. 6 Yo tampoco quería creer, pero me llevaron y me levantaron para ir a la playa a traer arena para hacer el altar. Necesitaba guaro, pero no había; candelas tampoco había; pus e un corazón de Jesús, o un santo ahí para poder lucir mientras se preparaba el altar.
Al tiempo de estar enferma fue que me dijeron [los espíritus] que querían el trabajo para el mes de julio. –“¿Y cómo vamos a hacer si no tenemos plata? Pero vamos a encontrar la forma de hacerlo porque no me dejan en paz”. Estaban algunos espiritistas, tales como los finados Po lo David y Rivas, junto con el que llaman Tino, el espiritista más pequeño. A él fue que trajeron para que me viera. Mi mamá les decía que me bañaran para que se me quitara. El finado Polo dijo que n o podían porque eran buenos [los espíritus]. Yo no quería trabajar. N o quería intentarlo. Después, como esa era la medicina de mi cuerpo, entonces terminé aceptándolo e hicimos el dugüè . Antes de bailar el dugüè me arreglaron y me gustó. Ahora es cuando más me gusta; si lo hubiera empezado [desde ese momento], hace tiempo hubiera empezado a trabajar de espiritista. Es ahora que hago todo esto y me gusta para poder hacerlo como ellos [los espíritus] dicen y quieren. Yo no qui ero salirme de las indicaciones de ellos, pues no les va a gustar. Es por ello que estoy en esto, para poder servirles a los que quieren y a los que quieren que yo les sirva. Por eso.

Diccionario Garifuna con Kazzabe Agrupación – Episodio #1 YOUTUBE

Fuente: Gramática de la lengua garífuna de J. Diego Quesada, de la Universidad Nacional de Costa Rica